Un sólido Charrúa se adjudicó una merecida victoria por 2 a 0 frente a un tímido e irresoluto Defensores Unidos de Zárate.
Cuando la mano comienza a cambiar nuevamente es como que los adjetivos calificativos afloran frente a un teclado.
Y cuando tenes en un par de partidos seguidos a un puñado de futbolistas para destacar como figuras relevantes, quiere decir que el mensaje del DT, no solo llega, sino que se refuerza el ánimo de todos y la maquinita vuelve a funcionar a puro piloto automático.
Esa fue la sensación que nos dejó la soleada jornada de viernes en el Gabino.
Porque llegaba a Rosario un equipo que venía remontando en el torneo, con jugadores de experiencia, pero con la enorme falta de protagonismo como para encarar el partido.
Demasiado permisivo y nunca animándose a tomar el protagonismo de la jornada, por ese y porque hubo un CC al cual le costó el comienzo, también la etapa inicial, pero que demostró la cara visiblemente opuesta a su rival, ese hambre, esa manera de ir al frente y la confianza recuperada de varios de los muchachos de Omar palma son la garantía adecuada ante momentos complejos de cada encuentro. Y este caso no fue la excepción, porque Córdoba decidió intentar ir a llevarse el partido, ante un planteo demasiado mezquino y defensivo del DT rival Victor “Vitti” Malchiodi, que amagó en la semana con jugar con el “Gordo” Nicolás Vara como enlace y lo dejó calentando banco, que insinuó apostar a la línea de tres en el fondo, como habitualmente ocurre, y decidió advertir lo que intentaba el local ubicando nuevamente a Facundo Fabello como única referencia de contención, entonces CADU modificó el esquema al 4-4-2, resguardándose demasiado cuando lo aconsejable en principio es no entregarle la iniciativa a un equipo como el de Tablada que posee ni mas ni menos que el 73 % de efectividad en su reducto, y se afianza cuando los de enfrente proponen “ palo y palo”. Así se gestó la jugada previa al primer gol del “Matador”, expiraba la etapa inicial y llegó un centro al área de Nicolás Peranic, dudaron en los anticipos Crespín y Gianabella sobre casi todos los atacantes Charrúas, y el que quedó totalmente expuesto fue el “improvisado” lateral por izquierda Matías Barcos, quien abrazó y derribó dentro del área sin discusión alguna a Paulo Killer cometiendo un claro penal cuando ya el cotejo estaba en tiempo adicionado al reglamentario. Lo que ocurrió después fue obra y gracia del otra vez muy activo y confiado Martín Salinas, que la acomodó y decidió cruzar un magnífico remate de zurda para estampar el 1 a 0 a favor del ambicioso CC, al cual le costó encontrarle la vuelta a su oponente y al partido, pero que de tanto insistir tuvo su merecido premio.
De esa manera se fue aquella etapa, era momento de pensar bien lo que se iba a hacer, a no desconcentrarse, a no pensar que todo estaba terminado, y a no imaginar que los tres puntos ya eran de los locales, sino todo lo contrario, a lo estos mejor habrán sido algunos de los conceptos vertidos por el DT, imaginamos.
Pues, aquel gol tuvo un valor anímico invalorable, porque a veces de tanto ir a buscar, en algún contragolpe del rival, o algún error defensivo terminas pagando un elevado precio la no concreción de las chances que se crean.
Nada de eso ocurrió, siguió siendo protagonista casi excluyente Córdoba, lo siguió arrinconando a su rival, y no dejó de presionar en bloque, tal vez el mejor y mayor atributo que le podemos endilgar como un cambio sustancial a lo que presentaba en la etapa anterior.
Claramente Villagra tuvo uno de sus mejores partidos, participativo, colaborador e importantísimo a la hora de darle una mano a Fabello, que es el que más necesita de todos, de los de arriba (que dicho sea de paso, se ganan el pan corriendo, molestando y no dejando salir con tranquilidad a nadie que intente cumplir con esa premisa, por eso para Lescano, Lalo García y Salinas una mención especial. Pero además para todos), de los del medio y de los del fondo, hasta sorprende advertir a Nahuel Rodríguez tan afianzado como Stopper antes, y como lateral izquierdo ahora, a tal punto que casi nadie recordó que el lesionado Luciano Castro fue siempre titular. Y también Leguizamón, porque cuando era empate y de trámite cerrado, se presentó una duda en la marcación por el lado de Canessa y Lazo, que dejó cara a cara a “Chavo” Lema con el uno, y éste, concentrado y rápido de reflejos echó el peligro al corner. Es tan necesario que Juan Cruz se concentre y se de cuanta de que de esa manera tiene potencial como para ser uno de los mejores de la C, con proyección a mas.
En cualquier momento iba a llegar el segundo gol, al tiempo que transcurría la segunda etapa, se sucedían posibilidades sobre el arco de los de Zárate.
Y para el final debemos ser justos y destacar la muñeca del DT en algunos aspectos como los momentos acertados para que Cerruti otra vez ingrese para ser el ladero del 5, y además él se hace entender por ejemplo por Nicolás De Bruno, para nosotros el jugador 11 y ½, es decir, si se jugara con 12, sin temor a errar, él sería titular porque tiene calidad, tiene talento, y siempre marca la diferencia, y hoy en día le agregó una pizca de serenidad a cada una de sus intervenciones. El Negro” Palma lo involucra en partido cuando los adversarios están cansados, y el habilidoso le responde con buenas participaciones, el anterior juego en Escalada contra Camba, y el viernes frente a los Zarateños, que dicho sea de paso, a él y a “Lalo” los tuvieron a maltraer con patadas y empujones.
También se debe reconocer la tarea de los colaboradores de Omar, Alfredo Killer y Diego Ordoñez, más el Profe Codes, porque todos entendieron que había detalles por trabajar referidos a lo táctico, pero también en lo mental, y ellos también están muy pendientes del “trabajo sucio” de la semana, el cual casi siempre es invisible a la mayoría.
Y llegó nomás el segundo tanto, ya estaban Figueroa, Cerruti y…
Si señor…, Nicolás De Bruno, quien efectuó una maniobra de futbol de salón, pero que además tuvo la visión y la capacidad de ver por donde iba a encarar, dejando 3 rivales en el camino para luego definir excepcionalmente al primer palo de Peranic, que ya recostaba su cuerpo hacia el punto del penal esperando un centro que nunca llegó.
El mejor gol de jugada individual al menos de los últimos 5 años para quien escribe estas líneas.
Y hubo mas posibilidades desperdiciadas por casi todos, hasta Villagra tuvo la suya, vaya uno a saber porque razón ni se movieron las piolas ante su remate esquinado en el complemento.
Le terminó haciendo preció a un rival endeble y falto de reflejos como para equiparar la distancia en calidad que presentan los Azules sobre casi todos los competidores de la C.
Hubo aplausos y una esplendida despedida de la gente para un plantel que sigue confiando y que ahora se ilusiona con el viaje a Chaco, el partido contra Boca Unidos por la Copa Argentina del martes, y luego cerrar el año con la intención de seguir escalando y acercarse definitivamente a UAI Urquiza.
Dicen que soñar no cuesta nada, y hay dos frentes bien marcados, cada uno con su interés particular, deportivo y económico, los dos interesan y mucho, en esta época de feos partidos y flacos bolsillos, todo se valora mucho más. Por eso ya hay una sensación por los aires del Barrio Tablada…
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